El Senado francés aprobó, con modificaciones, un proyecto de ley que busca restringir el uso de plataformas digitales para menores de 15 años, siguiendo los pasos de Australia.
Francia podría convertirse en la primera nación europea en establecer restricciones al acceso a las redes sociales para menores de 15 años. Esto ocurre tras la aprobación, con modificaciones, de un proyecto de ley en el Senado, la cámara alta del país. La iniciativa, impulsada por el gobierno de Emmanuel Macron, también propone la prohibición de los teléfonos móviles en los institutos.
De esta manera, Francia se posiciona como el segundo país, después de Australia, en avanzar hacia una regulación específica del acceso de los menores a estas plataformas. La Asamblea Nacional, cámara baja, ya había dado su aprobación al texto en enero. Ahora, el proyecto pasará a una comisión para las últimas enmiendas antes de su promulgación definitiva, con una posible entrada en vigor en septiembre.
El Senado, de mayoría conservadora, introdujo cambios significativos al cuestionar el principio de prohibición general previsto inicialmente, por posibles problemas de constitucionalidad. La versión finalmente aprobada por los senadores establece dos categorías de plataformas: aquellas consideradas perjudiciales para el “desarrollo físico, mental o moral” de los menores, que quedarían totalmente prohibidas, y las consideradas menos dañinas, que serían accesibles con una autorización parental.
El presidente Emmanuel Macron calificó la aprobación inicial en la Asamblea Nacional como un “paso importante” para proteger a niños y adolescentes. Sin embargo, partidos de la izquierda radical criticaron la medida, considerándola una respuesta “demasiado simplista” a los efectos negativos de la tecnología.
Según datos del organismo de control sanitario francés, uno de cada dos adolescentes en Francia pasa entre dos y cinco horas al día con su teléfono inteligente. Un informe de diciembre indicaba que alrededor del 90% de los jóvenes de entre 12 y 17 años utilizan smartphones a diario para acceder a internet, y el 58% los emplea específicamente para redes sociales.
Australia se convirtió a fines del año pasado en el primer país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años, imponiendo a las plataformas la obligación de implementar la restricción bajo amenaza de fuertes multas. Esta decisión ha motivado a gobiernos de todo el mundo a considerar medidas similares, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de las redes sociales en la salud y seguridad de los niños.
Laure Miller, diputada francesa y autora del proyecto de ley, afirmó que el objetivo es “poder exigir a las plataformas que implementen una verificación de edad fiable, sólida y que proteja los datos personales”. Miller destacó que el acceso a teléfonos inteligentes a edades cada vez más tempranas tiene “un impacto significativo en su desarrollo, tanto personal como cognitivo”, y argumentó la necesidad de la participación estatal en la regulación.