En vísperas de su retiro, el exjefe de la Patrulla Fronteriza estadounidense, Gregory Bovino, reivindicó en una entrevista las políticas migratorias implementadas durante su gestión, caracterizadas por un enfoque agresivo y el objetivo declarado de “dominar” la frontera.
Gregory Bovino, quien se desempeñó como jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (USBP), dependiente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), se refirió a su gestión en una entrevista con The New York Times, días antes de hacerse oficial su retiro. Bovino defendió los operativos migratorios que lideró, alineados con las directivas del gobierno de Donald Trump.
En sus declaraciones, el exagente describió su enfoque como más agresivo que las guías tradicionales de control fronterizo. “Queríamos el dominio total de la frontera”, afirmó, marcando una diferencia con el término “control”. “Vamos a dominar ese maldito lugar hasta el cansancio”, manifestó.
Bovino reveló que durante su gestión planteó la idea de deportar a 100 millones de personas, una cifra muy superior a las estimaciones de migrantes irregulares en el país. Según el exjefe, su “plan maestro” buscaba neutralizar la resistencia y facilitar un mayor número de deportaciones.
Respecto a las tácticas empleadas, que incluían el aprovechamiento de vacíos legales para incrementar las detenciones, Bovino expresó un único arrepentimiento: “Ojalá hubiera atrapado incluso a más extranjeros indocumentados”. Añadió que siempre buscaban “una solución creativa e innovadora para atrapar aún más”.
El exfuncionario también reconoció que fue advertido por un comandante de la Guardia Nacional sobre el riesgo de que sus métodos pudieran derivar en muertes. Bovino afirmó que era consciente de esa posibilidad y asumió el riesgo para mantener el enfoque migratorio.
Su salida se produce después de que su imagen, y la del gobierno de Trump, se vieran afectadas por las muertes de Renee Good y Alex Pretti durante operativos en Minneapolis en enero pasado. Tras esos incidentes, Bovino regresó a su puesto anterior como jefe de patrulla del sector El Centro, en California. Su retiro se hará efectivo a fines de marzo, poco después de la salida de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional.